El nuevo Gobierno elegido el 7 de junio (28/7/ 2026 – 27/8/2031) solo tendrá sentido si tiene como objetivo supremo unir al país dejando atrás políticas divisionistas, de confrontación, guerra política, violencia y de ruptura del orden constitucional. El nuevo gobierno que no tendrá respiro ni tregua debe actuar bajo el respeto escrupuloso de la Constitución. Bajo ese paraguas, el gobierno debe acometer con carácter y decisión política y estrategias que reduzcan la pobreza y creen empleo en beneficio de todos los peruanos, especialmente para los jóvenes Ni – Ni. El camino para la reducción de la pobreza y creación de empleo es uno sólo en toda economía moderna: el impulso de las inversiones privadas de las grandes empresas nacionales y extranjeras, las medianas, pequeñas y microempresas que hoy viven asfixiadas por la violencia delincuencial -especialmente las pequeñas microempresas- y la extorsión de las municipalidades y funcionarios venales atentos a toda forma de expolio con el fin de obtener ingresos irregulares que van directo a los funcionarios y una costra burocrática que se enriquece con estos ingresos que asfixian a los emprendedores. El nuevo gobierno debe aplicar, simultáneamente, políticas públicas y estrategias innovadoras que aplasten la corrupción, la violencia de la delincuencia en sus diferentes grados -especialmente el de las extorsiones criminales-; impulsar una intensa política de impulso a las inversiones mineras, agrarias, turísticas, industriales, de servicios y de modernización de la infraestructura que conecte todas las regiones del país y que continúe el crecimiento de las exportaciones peruanas a nuevos mercados. Impulsar las exportaciones peruanas a nuevos mercados implica nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC) como la India que está en negociaciones, con nuevos países de Asia y de todas las regiones del mundo. Asia es un enorme continente en expansión económica con economías emergentes como las de India, Indonesia, Vietnam y otros países. El impulso de las exportaciones requerirá políticas que impulsen la modernización de la infraestructura nacional: continuar con la política de puertos marítimos, fluviales y lacustres (lago Titicaca) con el fin de desarrollar puertos que con una logística de alta calidad reduzcan costos, fletes y tiempo para los productos de exportación no tradicionales incorporando nuevos productos que ya están en desarrollo como las frambuesas, cerezas, café, cítricos, cereales andinos, entre otros. Se debe fortalecer aún más el impulso de las APP, OxI y demás mecanismos. La política de exportaciones de frutos y legumbres requerirá ejecutar los proyectos de irrigación en las nuevas etapas de Alto Piura, Olmos, Chavimochic, Chinecas, Majes – Sihuas entre otros, incorporando nuevas 250 mil hectáreas de tierras para la agricultura de exportación, incorporando a la amazonía y sus frutos al mercado mundial. El nuevo gobierno debe actuar desde el inicio con un liderazgo que termine con los nidos de corrupción enquistados en el ministerio de Salud, EsSalud y que inicie una mejora sustantiva de la atención médica en el primer nivel. El nuevo gobierno debe, igualmente, fortalecer la Contraloría General de la República, con el fin de aplastar la corrupción en todos los niveles del Estado que sustrae 30 mil millones de soles anuales. En cuanto a la descentralización se debe realizar una profunda reforma de los Gobiernos Regionales.
Director Periodístico:
EDGARD NAOLA ORDOÑEZ