Por: Oswaldo Carpio Villegas
Analista Político y experto en campañas electorales
La victoria electoral de las fuerzas democráticas es irreversible. En los próximos días se darán los pasos para construir puentes de diálogo con los partidos y líderes democráticos a fin de iniciar el 28 de julio un gobierno que una al Perú, disminuya la polarización, aísle a los golpistas que buscan deslegitimar la victoria de la democracia creando un relato de fraude al “voto popular” cuyo objetivo es deslegitimar y debilitar al nuevo gobierno aplicando una estrategia de desgaste bajo la cual desatarán distintas formas y grados de violencia. El fraude que se ha derrotado es el del caballo de Troya, la impostura y la mentira.
El presente análisis procura establecer algunas líneas que den sentido a las campañas electorales. En el escenario post electoral nacional, partidos derrotados intentarán ganar elecciones en el mayor número de provincias y distritos con el fin de contar con gobiernos destinados a buscar una nueva inscripción de sus partidos. El nuevo gobierno nacional, los regionales y locales iniciarán un nuevo período político enfrentando una oposición radical.
Las elecciones del 4 de octubre tienen importancia estratégica: definirán quiénes gobernarán en los espacios subnacionales entre el 2027 y el 2030. Los partidos y candidatos deberán definir si serán opositores o crearán puentes con el gobierno nacional cambiando dos décadas de corrupción y recursos desperdiciados en inversiones abandonadas e inútiles.
El Perú, pese una oposición destructiva que ha creado el relato de un país cada vez más pobre y con una economía estancada tiene más de dos décadas de crecimiento y, desde el 2024, dos años y medio de crecimiento liderando a Sudamérica: goza de estabilidad macroeconómica, moneda fuerte, altas reservas monetarias, superávit comercial, favorable términos de intercambio, baja inflación, baja deuda externa, crecientes exportaciones, crecimiento económico y persistente tendencia a la disminución del desempleo y la pobreza. El Perú vive un auge económico: hay dinero para grandes inversiones pero la corrupción y la incompetencia desperdician los recursos. El país está atenazado por una casta política corrupta que ha penetrado y controla los poderes del Estado frenando el crecimiento económico que en el ámbito local extorsiona a los emprendedores y oprime a los ciudadanos, y en el regional es socio de la minería ilegal. En las campañas electorales se deben proponer soluciones a temas estratégicos abandonando pequeñas e insignificantes agendas. Tratar los asuntos con propuestas destinadas a derrotar el caos urbano, planificar el crecimiento y desarrollo urbano, ordenar el territorio construyendo un nuevo y moderno urbanismo que proyecte las ciudades al mundo.
Los candidatos deberán presentar propuestas con soluciones a la formalización, la derogación de disposiciones que obstaculizan las inversiones privadas, desburocraticen las administraciones, erradiquen la corrupción, cese el abuso opresivo sobre los vecinos pues se abandonan obras y servicios o se construyen muy mal; se cobran onerosas, coactivas, ilegales e inconstitucionales multas de tránsito y se hace uso de Defensa Civil como mecanismo de extorsión entre otros abusos.
La seguridad ciudadana es constitucionalmente responsabilidad del ministerio del Interior, la PNP y el Gobierno Nacional; los gobiernos locales colaboran con la PNP. Es necesario poner fin a la demagogia que pretende engañar como si se fuera a un ministro del Interior. En las propuestas se debe explicar cómo el Serenazgo debe colaborar con la PNP haciendo uso de tecnologías avanzadas, infraestructura, entrenamiento, coordinación interinstitucional y capacitación.
Lima Metropolitana es el centro de la política nacional y de las inversiones financieras, inmobiliarias, industriales, de servicios, gastronomía y turismo. Por su conurbación con el Callao -primer puerto del Perú, un gran Aeropuerto Internacional, la modernizada Base Naval de la MGP, las nuevas industrias navieras, la antigua zona industrial, la nueva de Ancón y la cercanía a Chancay- el eje Lima – Callao – Chancay será uno de los grandes centros logísticos que requieren grandes inversiones estratégicas que conecten la metrópolis. Deben presentar propuestas que resuelvan los graves problemas de conectividad con Lima Norte. Se requiere acelerar la construcción de las líneas 2, 3 y 4 del Metro, el Tren de Cercanías Lima – Chosica, el Tren de Barranca – Lima – Ica, el Periférico Vial, la nueva Carretera Central y el mejoramiento de las vías. Proponer planes para la licitación de rutas con autobuses modernos en vías exclusivas o sistemas modernos que superen al actual, incómodo, peligroso y deficiente Metropolitano. Definir qué hacer con la ATU.
El 81 % de peruanos vive en ciudades que crecen sin planificación, orden, moderno diseño urbano, áreas para las industrias, políticas de vivienda y el deporte y la recreación. Los candidatos deben presentar propuestas sobre zonificación, áreas verdes, y expansión urbana.
Propuestas concretas para el millón de ciudadanos que carecen del servicio de agua potable y alcantarillado y planes para la disminución de los 3 millones en pobreza que vayan más allá del simple asistencialismo.
Asimismo, presentar planes y proyectos para la recuperación del Centro Histórico de Lima y los centros históricos y turísticos en distritos como Miraflores, Barranco, Pueblo Libre, Surco, entre otros. Igualmente, planes y proyectos para la Costa Verde, la recuperación de las riberas y ríos del Rímac, Chillón y Lurín, y la creación de grandes espacios para el deporte, la recreación y programas de vivienda. El turismo es un gran potencial de Lima que requiere orden, limpieza, seguridad y calidad urbanística.
Hoy más del 40 % de los vecinos no saben por quién votarán.
La campaña electoral será de tres meses, mientras los candidatos que aparecen como favoritos han empezado su posicionamiento desde el inicio de sus gestiones. Erróneamente, la mayoría no ha empezado sus campañas en un contexto en el probablemente competirán varias decenas de candidatos. Hay más partidos que candidatos.
La campaña debe contribuir a fortalecer la democracia desde el ámbito local por lo que los verdaderos líderes presentarán propuestas técnicamente sustentadas. Los ciudadanos premiarán a los mejores. Todo ello contribuirá a fortalecer la gobernabilidad, la gobernanza y la unión garantiza del éxito del país.
Director Periodístico:
EDGARD NAOLA ORDOÑEZ