Del dato al impacto: La era del gobierno de datos en la gestión municipal. En el corazón de cada municipio fluye una marea constante de información: trámites tributarios, reportes de serenazgo, licencias de funcionamiento y registros de obras públicas. Sin embargo, durante décadas, esta riqueza informativa ha permanecido atrapada en compartimentos oscuros. Hoy, la transformación digital exige un cambio radical: convertir los datos en el principal activo estratégico para la toma de decisiones. El Gobierno de Datos en el ámbito local ya no es un concepto teórico, sino una necesidad operativa. Cuando una municipalidad articula de manera integrada la información de sus unidades orgánicas, la gestión da un salto cualitativo. La Gerencia de Desarrollo Urbano, por ejemplo, puede cruzar datos de catastro con la Gerencia de Fiscalización para detectar construcciones informales en tiempo real. Asimismo, el área de Seguridad Ciudadana puede mapear puntos críticos de patrullaje al analizar el histórico de incidencias junto con el mapa de alumbrado público. Dejar de decidir «al ojo» o por intuición política, para pasar a una gestión basada en evidencia optimizando el gasto público y elevando la satisfacción del vecino. No obstante, esta integración no ocurre por arte de magia. En el Perú, las municipalidades enfrentan el reto de alinearse con las exigencias de la Estrategia Nacional de Gobierno de Datos, liderada por la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital (SGTD) de la PCM. Esta estrategia impone mandatos claros para el sector público construyendo 4 ejes importantes: (1) La Arquitectura y Gobernanza: Se debe designar a un Oficial de Gobierno de Datos y conformar un comité interno que defina roles, responsabilidades y políticas de propiedad de la información. (2) Interoperabilidad: Se debe implementar estándares técnicos para que los sistemas de las distintas gerencias se «hablen» entre sí y con la Plataforma Nacional de Interoperabilidad (PIDE). (3) Calidad y Seguridad: Se debe garantizar que los datos sean exactos, oportunos y protegidos bajo la Ley de Protección de Datos Personales, blindando la infraestructura contra ciberataques. (4) Apertura de Datos: Se debe publicar conjuntos de datos de alto valor en el Portal Nacional de Datos Abiertos para promover la transparencia y el control ciudadano. Implementar el gobierno de datos en un gobierno local exige superar la resistencia al cambio y actualizar infraestructuras. Sin embargo, el beneficio es indiscutible: municipalidades más eficientes, transparentes y preparadas para construir verdaderas ciudades inteligentes. El dato ya no es un simple registro administrativo; es la brújula del desarrollo local.
Director Periodístico:
EDGARD NAOLA ORDOÑEZ