Después de estas accidentadas Elecciones Generales y haber visto todo tipo de candidatos, muchos de los cuales seguramente se presentarán a las elecciones municipales, debemos pensar responsablemente en manos de quiénes vamos a dejar nuestros gobiernos locales. Es por ello que, a pocos meses del inicio de la campaña municipal rumbo a octubre del 2026, los ciudadanos debemos preguntarnos algo más importante que el nombre del candidato o el partido político que lo lleva, porque ya no hay identidad ideológica, además de ser una decisión vecinal. ¿Qué perfil debe tener un buen alcalde hoy? La experiencia reciente demuestra que elegir mal cuesta años de atraso, obras paralizadas y oportunidades perdidas. Aquí diez requisitos indispensables para no volver a equivocarnos: (1) Capacidad de gestión real. El alcalde no es un animador de eventos ni un influencer barrial. Es un gerente público responsable de ejecutar presupuesto y resolver problemas. (2) Experiencia verificable. No basta la popularidad. Debe demostrar trayectoria laboral o institucional que evidencie capacidad de liderazgo. (3) Honestidad comprobada. La lucha contra la corrupción no se declara, se demuestra con conducta previa transparente. (4) Conocimiento del distrito. El alcalde debe conocer sus calles, su realidad social, sus riesgos y sus oportunidades. Gobernar desde el escritorio nunca funciona. (5) Capacidad para ejecutar inversión pública. No basta anunciar obras, hay que formular proyectos viables, destrabar expedientes técnicos y asegurar ejecución presupuestal eficiente. (6) Cumplimiento de metas municipales. Un buen alcalde gestiona indicadores, mejora servicios y accede a incentivos del Estado cumpliendo compromisos de desempeño institucional. (7) Liderazgo en seguridad ciudadana. No es función policial directa, pero sí responsabilidad estratégica del alcalde articular prevención, serenazgo y coordinación institucional. (8) Habilidad para atraer inversión privada. Un distrito progresa cuando genera empleo, comercio formal y oportunidades económicas. (9) Capacidad de coordinación con otros niveles del Estado. Muchos proyectos fracasan porque el alcalde no sabe gestionar ante ministerios o gobierno regional. (10) Equipo técnico competente y visión de futuro. No debe rodearse de improvisados ni aduladores. Gobernar es planificar ciudad, ordenar el territorio y generar desarrollo sostenible. El Perú necesita alcaldes que administren bien, ejecuten obras y respeten el dinero público. En estas elecciones municipales, más que promesas, debemos evaluar capacidades. Porque un buen alcalde no solo gobierna cuatro años: cambia el destino de una ciudad.
Director Periodístico:
EDGARD NAOLA ORDOÑEZ